Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias antiguas
  • La Navidad. César Vidal

Noticias antiguas

La Navidad. César Vidal

  • Imprimir
  • PDF
  La Razón digital, jueves 23 de diciembre de 2004                                                    En unas horas entraremos –un año más– en Navidad. Sé que es un tópico repetir que la festividad se ha convertido en los últimos tiempos en u...

 

La Razón digital, jueves 23 de diciembre de 2004

 

                                    

             En unas horas entraremos –un año más– en Navidad. Sé que es un tópico repetir que la festividad se ha convertido en los últimos tiempos en una mera ocasión para el consumo o para recordar lo molesto que puede resultar reunirse con los parientes. No abundaré en ello. La Navidad –y esto también es un tópico– significa mucho más. Es, esencialmente, el recordatorio del acontecimiento que cambió radicalmente la Historia sin comparación con ningún otro anterior o posterior.

 

Es cierto que Jesús no nació un 25 de diciembre y que además tampoco vio la luz en el año primero de nuestra Era. Pero más cierto aún es que viviríamos en una verdadera jungla humana de no haberse producido su nacimiento.

 

La cultura clásica podía elevar el acueducto de Segovia, compilar el derecho romano y unir Europa con un sistema viario excepcional. Sin embargo, al mismo tiempo, mantenía una institución como la esclavitud y disculpaba el abandono de niños recién nacidos. Ser hombre, libre y sano podía implicar una vida más o menos dichosa. Pero en Roma era rara la familia que tenía más de una hija y de las criaturas que se lanzaban a las cloacas como hijos no deseados la inmensa mayoría eran hembras. Por añadidura, cuando se declaraba una epidemia los primeros en dejar las ciudades eran los médicos y los familiares se esforzaban en arrojar a los propios abandonados en las cunetas para evitar que los contagiaran.

 

Fue el cristianismo el que cambió esa sociedad en la que no había fútbol y subvenciones pero sí pan y circo, y donde el hermano de Cicerón llegó a escribir un manual electoral inigualable donde se explicaba cómo ser nominado candidato por el propio partido y cómo liar a los votantes para salir elegido.

 

Gracias al cristianismo, la esclavitud desapareció, la moral se convirtió en sustento del imperio y la mujer fue dignificada. Con el paso de los siglos, ese mismo cristianismo daría lugar, entre otras cosas, a la salvación de la herencia clásica, al nacimiento de la universidad, a la doctrina de los derechos humanos, a la revolución científica y al establecimiento de la democracia moderna. Sin él, Europa hubiera perecido en manos de los bárbaros paganos que venían del norte y del este o hubiera sido triturada por los seguidores de Mahoma. Con él, ha persistido libre y pujante durante siglos resistiendo, una y otra vez, todas las amenazas totalitarias.

 

Yo comprendo que haya personas y movimientos que aborrezcan la Navidad y que quieran convertirla en una insípida fiesta laica –¡como si pudiera hacerse un pan sin harina o una tortilla sin huevos!– pero ¿qué puede esperarse de quienes aparecieron ayer en la Historia y además para desencadenar revoluciones y males sin cuento? No pueden soportar la mención de la Navidad al igual que a los posesos les revuelve la mención de Jesús. Allá ellos. Yo la celebro –entre otras cosas– porque recuerda el momento en que Dios intervino directamente en la Historia y haciéndose hombre permitió, en todos los aspectos, que los hombres pudieran llegar hasta Dios.

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • Palabra de Dios, palabra del hombre
    Martín Gelabert Ballester
  • Libertad y dignidad de la persona humana
    Martín Kriele
  • Bases fundamentales de la cultura de paz
    Egla Cornelio Landeroa
  • Viktor Frankl a la mujer y al hombre de hoy
    Wenceslao Vial
  • La filiación del pensamiento de Søren Kierkegaard
    Juan Fernando Sellés
  • El vínculo especial de cuidado: construcción de una teoría fundamentada
    Lorena Chaparro Díaz
  • La irracionalidad de lo racionalizado: Una crítica desde la materialidad de la ética
    Luis Fernando Villegas
  • El Corazón como camino
    Antonio Schlatter Navarro
  • La resurrección de Jesús en los orígenes cristianos
    José Juan Romero
  • La esperanza de los cielos nuevos y la tierra nueva en la literatura judaica inter-testamental
    Luis  Díez Merino
  • Lo objetivo y lo subjetivo de la redención cristiana Síntesis histórica y perspectiva actual
    Leonardo Cappelluti
  • Sentido cristológico de la confesión sacramental
    José Miguel Odero
  • Aprender en la Misa a tratar a Dios
    Juan José Silvestre Valor
  • La Cruz como símbolo protector
    Teresa Díaz Díaz
  • San José y la caridad: un vínculo devocional e iconográfico [1]
    Sandra de Arriba Cantero
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad