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| Título: | Mi novio es un ladrón |
| Título Original: | My Mom's New Boyfriend |  | | Director: | George Gallo | | En cartelera: | Si | | Año: | 2008 | | Público: | 3 (Adultos) | | Contenidos: | XD | | Formato: | Cine | | Valoración Artística: |
 | | Valoración moral: | Con inconvenientes | | Informe: | Dirección: George Gallo Intérpretes: Antonio Banderas, Meg Ryan, Colin Hanks, Selma Blair, Keith David, Eli Danker. Guión: George Gallo Música: Chris Boardman Fotografía: Michael Negrin Distribuye en Cine: DeAPlaneta Duración: 31,4 min. Género: Acción, Comedia
Corazones robados
Henry Durand (Colin Hanks) es un joven agente del FBI que regresa a Louisiana tras una misión en el extranjero. Pero al llegar, algo ha cambiado: su madre Martha (Meg Ryan), antes una mujer enormemente gorda y triste, se ha convertido en una verdadera jovenzuela -que ahora se hace llamar Marty-, con tipazo y mucha marcha, ávida de recibir piropos de los hombres.
Entretanto llega a la ciudad un famoso ladrón llamado Tommy (Antonio Banderas), que pretende robar una valiosa Madonna de Bernini. Por cosas del destino Marty se cruza en el camino de Tommy y éste queda totalmente prendado de ella. A su vez, Henry recibe la misión del FBI de seguir todos los movimientos de un famoso ladrón buscado internacionalmente...
Tenía el guionista y director George Gallo elementos suficientes -ladrón de guante blanco, mujer divertida, mafia internacional, acción, FBI- para haber diseñado una estupenda comedia romántica, sin embargo el que fuera artífice del genial libreto de Huida a medianoche no acaba de dar esta vez con la tecla adecuada para que la cosa funcione. El resultado no deja de ser convencional, una película amable y bienintencionada, pero demasiado del montón.
Esa falta de chispa se transmite también a los actores (o viceversa), y el caso es que el habitualmente convincente Antonio Banderas está aquí excesivamente soso, poco inspirado. También es lastimoso comprobar cómo la otrora pizpireta número uno del cine romántico, Meg Ryan, va perdiendo película a película el brillo de antaño e intenta recuperarlo con forzado histrionismo. El único que parece estar en su sitio, con un papel de tipo perplejo y aburrido, es el hijo de Tom Hanks. Pero él solo no es suficiente para sacar la película a flote.
El casi desconocido director y guionista George Gallo firma una película que no encuentra el tono y termina siendo una desconcertante comedieta de dudoso gusto a mayor gloria (bueno, a mayor descrédito) de dos actores maduros que tuvieron mucha popularidad. Sorprende la falta de vista de los productores que podrían haber logrado, sin grandes esfuerzos, una divertida comedia para todos los públicos. (Decine21 / Almudí)
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